“En este encuentro federal nos mueve una convicción: no hay solución provincial para la tragedia nacional. Por eso hay que hablar con gobernadores y representantes de todos los sectores. No me interesa una construcción a control remoto: tenemos que escuchar, sumar y organizar en todos los rincones de nuestra República Argentina”.
“Lo primero que tenemos que recuperar es el orgullo y la convicción de que esto que nos pasa no es inevitable. Hay otro camino: el problema no es la Argentina, es Milei. Por eso, a todos los que están sufriendo les digo: hay que resistir, hay que luchar y hay que aguantar porque falta menos para terminar con esta pesadilla”.
“No hay país posible con un Gobierno nacional enfrentado con las provincias. Necesitamos reconstruir un verdadero federalismo con infraestructura, rutas, universidades, ciencia y oportunidades en todo el territorio. Federalismo es que ninguna región, ningún pedacito de la Argentina, se quede afuera: el derecho al futuro es para todos. El crecimiento es federal o no es crecimiento, es injusticia. El desarrollo es colectivo o es una estafa”.
“El único interés que nos debe guiar es el interés nacional. Para eso, nuestro país debe tener un proyecto argentino, pensado para la Argentina, por los argentinos y en beneficio de nuestro pueblo. Ese proyecto debe ser de desarrollo, federal, productivo y con eje en la justicia social”.
“No necesitamos un plan austríaco, norteamericano o israelí, necesitamos una estrategia argentina, federal y contemporánea. A otros les podrá fascinar la Doctrina Donroe de Donald Trump. Nosotros seguimos nuestra propia doctrina, la que viene del general Perón: Argentina para los argentinos”.
“El desafío no es describir el sufrimiento, sino ofrecer una salida. Esa alternativa que tenemos que construir no puede estar basada ni en el odio ni en la nostalgia: tiene que ser capaz de volver a despertar expectativas. Una nueva mayoría no va a surgir por arte de magia ni de una negociación secreta entre dirigentes: será desde abajo, a la luz del día y de cara a la sociedad”.
“Construir algo nuevo no significa renegar de nuestra identidad. No vamos a permitir que borren nuestra historia: el pueblo argentino vivía mucho mejor con Néstor y Cristina, y es por eso que Cristina está injustamente presa. Tenemos historia, tenemos raíces y, justamente por ello, tenemos la obligación de construir algo que esté a la altura de los nuevos tiempos: no se construye contra nadie del campo popular, se construye para el pueblo y sus necesidades”.
“No podemos cometer el error de sentarnos a esperar y especular con que el malestar económico resuelva por sí solo el problema político: no cuenten conmigo para esperar sentado, cuenten conmigo para que el año que viene la Argentina tenga una alternativa que nos deje terminar con este modelo y nos permita empezar con una etapa distinta”.
“No vengo a invitarlos solamente a organizarnos para ganarle a Milei, sino para empezar una historia nueva, distinta y mejor. Ese futuro no lo va a construir un dirigente: lo tenemos que hacer entre todos. Pienso en un futuro con más democracia real, con más producción y trabajo, con más justicia social y soberanía. Pienso en un futuro digno, en paz. Ese es nuestro compromiso y nos pusimos en movimiento para construirlo”.
