El 25 de enero de 1997, el reportero gráfico José Luis Cabezas fue brutalmente asesinado. Recibió dos disparos en la cabeza y luego su cuerpo fue calcinado dentro de su automóvil. El crimen ocurrió en una cava de General Madariaga, sobre la Ruta 11, a la altura del kilómetro 385, a pocos kilómetros de Pinamar.
Su asesinato conmocionó al país y se convirtió en un símbolo de la lucha por la libertad de expresión y el derecho a la información. Desde entonces, una consigna quedó grabada en la memoria colectiva: “No se olviden de Cabezas”.
El 17 de febrero de 1997, la ciudad de La Plata fue escenario de una multitudinaria marcha en reclamo de justicia y del esclarecimiento del crimen. La movilización comenzó en Plaza Italia (7 y 44), avanzó por calle 7 hasta la Legislatura provincial (7 y 54) y continuó por calle 54 hasta la Casa de Gobierno bonaerense. Siendo en ese momento, el gobernador de la provincia de Buenos Aires Eduardo Duhalde.
Participaron vecinos y vecinas, dirigentes políticos de distintos espacios —entre ellos Carlos “Chacho” Álvarez, José Bordón, Antonio Cafiero, Julio Alak, Leopoldo Moreau, Juan José Mussi, Juan Pablo Cafiero y Néstor Juzwa— y una nutrida columna de reporteros gráficos.
Entre los y las fotógrafas presentes estuvieron Eva Cabrera, Julieta de Marziani, Gonzalo Irigoyen, Fabián Lio, Cristian Frolis, Leo Vaca, Leandro Zavattero, Guillermo Gómez, Mario Ruiz y Fernando Masobrio. En representación de ARGRA participó su presidente, el reportero Guillermo Viana, también participaron de la marcha reporteros de distintas dependencias del Estado provincial como, Eduardo Telechea y Mario Retk del Ministerio de Obras Publicas, Eduardo Finocchi reportero de la Camara de diputados y por el Ministerio de Salud, Javier Girotti y Carlos Rango.
A 29 años, José Luis Cabezas sigue presente. Recordarlo es defender la memoria, la justicia y la libertad de prensa.
