Un avión Boeing 787-9 Dreamliner de Lufthansa sufrió el colapso repentino de su tren de aterrizaje delantero mientras permanecía estacionado en una puerta de embarque del aeropuerto de Frankfurt, Alemania. El incidente ocurrió cuando la aeronave se preparaba para realizar el vuelo LH450 con destino a Los Ángeles.
Según informó la compañía, los pasajeros aún no habían abordado el avión, pero varios miembros de la tripulación y personal de tierra se encontraban a bordo al momento del accidente. Algunos de ellos resultaron heridos y recibieron atención médica.
La aeronave involucrada, matrícula D-ABPQ y bautizada “Herne”, quedó apoyada sobre su parte delantera tras el colapso del tren, sufriendo daños visibles en la zona del fuselaje y del compartimiento del tren de aterrizaje. Como consecuencia, el vuelo fue cancelado.
El Boeing 787-9 había sido incorporado recientemente a la flota de Lufthansa y era uno de los aviones más nuevos de la compañía. Tanto Lufthansa como Boeing colaboran con las autoridades alemanas para determinar las causas del incidente, mientras la Oficina Federal de Investigación de Accidentes Aéreos de Alemania ya inició una investigación oficial.
El hecho es considerado poco habitual para una aeronave moderna y podría mantener al avión fuera de servicio durante un largo período mientras se evalúan y reparan los daños sufridos.
